Reflexiones sociales y políticas

Jaume Balagué Estrems

De comportamientos Kamikazes y otras lindezas

Es curioso que los humanos somos por naturaleza una especie de riesgo, que nos gusta sino mayoritariamente, si en gran medida practicar el “puenting” social.

Recordemos el SIDA, en un primer tiempo se desconocía su origen y transmisión, después de tener claro su causa vírica y su sistema de transmisión se fueron infectando muchas más persones por no poner medidas de control en sus relaciones sexuales y las relacionadas con la drogadicción. Sabemos cómo se transmite pero así y todo nos arriesgamos a contraer esta enfermedad (y otras de transmisión sexual) por la no utilización de preservativos y jeringuillas en el caso de transmisión sanguínea, aunque estos sean gratuitos.

No aprendemos, la diferencia viene dada en esta pandemia en que no sigue las normes puede no ser el principal perjudicado. Los jóvenes pueden ser los vectores principales de la transmisión y sin embargo la tasa de morbilidad y mortalidad de estas edades es muy bajo.


Creo que el sistema de actuación tiene dos frentes de responsabilidad. Uno es el Político Administrativo que ha de estar centrado en dotar de medios materiales a todo el sistema sanitario y social y el otro sería el comportamiento social de todos nosotros. Voy a tratar de desarrollar estos dos puntos pero antes haré un breve apunte.

En la Industria Alimentaria se desarrolló y empezó a aplicar a partir de los 80 un sistema (APPCC) que transformó la Higiene en la elaboración de alimentos higiénicos y seguros para el consumo humano. Está basado en conocimiento, formación y trazabilidad. Cuando esto no es posible se impone la instrucción directa e imperativa, es decir si no eres capaz de asimilar la actuación correcta en la manipulación alimentaria tienes que cumplir por imposición los preceptos marcados por la empresa. Este hecho cambio totalmente la concepción tradicional de los manipuladores alimentarios, consiguiendo una mejora muy importante en la disminución de las Toxi-infecciones Alimentarias.

La aplicación de esta filosofía de actuación nos puede venir bien en la lucha contra esta Pandemia, explicare porque:

En Higiene Alimentaria se trata de conocer los peligros (tipos de contaminantes) donde se encuentran y como combatirlos aplicando sistemas sencillos y lógicos.

En el caso del SARS-CoV-19 productor del COVID-19, sabemos que es un virus muy transmisible y de amplia difusión pero frágil en su destrucción y que en altas concentraciones facilita el contagio y la patología grave básicamente a la población adulta. Podríamos mal definirlo como un virus ambiental es decir es tan importante su presencia como su dosis infectiva y repetitiva, por lo que hablar de ausencia del virus en el “rebaño” va a resultar difícil. Por tanto hay que realizar operaciones que disminuyan el riesgo de contagio con altas dosis víricas.

¿Dónde se han concentrado las altas dosis víricas? Primordialmente en lugares con presencia de población en edad de riesgo y espacios reducidos. Es decir si juntamos a 10.000 personas en una fiesta de jubilación en un crucero en barco por el Mediterráneo y prolongamos el festejo durante una semana, tengamos por seguro que si existe un portador del virus este va a transmitir el virus a la mayoría de los jubilados.

¿Dónde se ha dado las mayores tasas de contagio en la actualidad? En el personal Sanitario (20% de afectados frente a un 5% de población con anticuerpos), en las residencias de tercera edad, en espacios de gran aglomeración con gran densidad de población o entre personas que han realizado viajes en autobús o avión de largo recorrido

¿Dónde hay que intervenir urgentemente? En los lugares donde se han localizado de una forma concentrada más personas afectadas.

Existe un principio que viene a decir: Cual es el problema, que hacemos para resolverlo y que tendríamos que hacer realmente.

Si recordamos el consejo de lavarse frecuentemente las manos, en los hospitales y residencias de la tercera edad existen menos lavamanos de accionamiento no manual que en una carnicería industrial. ¿Cómo vamos a pedir que se cumpla esta simple norma? La falta de EPIs en un primer momento de la pandemia pudo ser causa del elevado número de sanitarios contagiados. Recordemos que hemos abandonado su fabricación en este país por no considerar que este tipo de industria es esencial y estratégica.

Por tanto HAY QUE SABER DOTAR AL PERSONAL SANITARIO y al de atención a personas con edad de riesgo de medios de protección adecuados y de formación necesaria para los tratamientos de pacientes con pandemias contagiosas. Es una pena que en un momento que la pandemia disminuye se proceda al despido o no renovación de contratos y no se aproveche este periodo para ejercitar y formar a este personal.

Hay que preparar al personal para actuar contra las pandemias que a bien seguro irán aumentando en el futuro. El cambio climático nos traerá Nuevos Vectores (mosquitos e insectos desconocidos) que aran fácil la transmisión de enfermedades propias de latitudes más calurosas. Los continuos desplazamientos de poblaciones hasta ahora estáticas en sus países que ahora o por turismo o por el congreso de telefonía se desplazan en cuestión de horas.

En segundo lugar, la concienciación ciudadana y como dotarla de mecanismos de responsabilidad.

Si no se trasmiten mensajes claros se produce confusión y en la confusión se producen errores. Si no es posible dar un curso acelerado de Virología o contagios a toda la población mejor dar instrucciones concretas. Hay que estar confinado y punto, obedece a una buena razón y no hay que dar más explicaciones.

Como no es posible el confinamiento total hay que saber dar opciones para poder hacer una vida casi normal y evitar contagios. La vida normal es la que ejercíamos hasta febrero, nos abrazábamos, nos besábamos, nos apelotonábamos en un estadio de futbol, viajábamos juntos, hacíamos colas apretados, no llevábamos mascarillas y tantas cosas que ahora nos parecen anormales porque estamos viviendo una anormalidad.

¿Cómo tendría que ser el “desconfinamiento”? Racional y lógico ni pasarnos ni quedarnos cortos. Analicemos los actos de una persona en estos momentos. Vive en su domicilio con su familia, si no trabaja sus salidas deben ser o para pasear o para efectuar las compras necesarias. Al salir no tiene que llevar guantes ya que estos al cabo de unos minutos pueden contaminarse fácilmente y esto nos va a dar una falsa seguridad de protección, tocaremos pomos de puertas, barandillas botones de ascensor volante vehículo y así un sinfín de objetos por lo que es negativo el uso de guantes. Pasa lo mismo con el uso de mascarillas, parece ser que la tendencia es que las usemos en todos los espacios pero seguro que la mejor mascarilla son los dos metros de distanciamiento. Es absurdo pasear por el bosque y llevar una mascarilla, en los espacios abiertos y estando distanciado de otras personas no vamos a tener carga viral. Las mascarillas hay que usarlas solo en espacios cerrados donde resulte difícil la separación de otras personas, en un supermercado es necesario pero fuera de estos establecimientos no se consigue nada. El tipo de mascarilla para un uso temporal es la mascarilla quirúrgica (las mascarillas tienen una vida útil limitada y tiene que desinfectarse o eliminarse) y el resto de mascarillas dejarlo para los profesionales de los centros que describo en el apartado anterior (sanitarios y cuidadores tercera edad). Los guantes solo utilizar los que te ofrece en las tiendas que son de un uso limitado, así no tenemos riesgo de transmisión de contagio. Todo el mundo entiende que un cirujano no salga de su casa con el mono quirúrgico, los guantes y la mascarilla. Igual debemos actuar nosotros, si es aconsejable el lavado frecuente de manos y sustituirlo por las soluciones alcohólicas para friccionar las manos cuando no sea posible. Es totalmente innecesario conducir un vehículo con ventanillas cerradas, guantes y mascarilla y sin llevar el cinturón de seguridad, una mascarilla que la llevamos todo el día puesta puede ser más fuente de contaminación que de protección. Si hacemos un cultivo a una mascarilla usada 8 horas encontramos más patógenos que en muchas superficies.

Las personas que tienen la necesidad de desplazarse en medios públicos de transporte si tienen que usar sistemas de autoprotección con mascarillas. Es conveniente no tocar objetos de pública concurrencia, si no hay más remedio friccionarse con soluciones desinfectantes.

En los lugares de trabajo tiene que haber protocolos específicos para cada función.

Por tanto: mejor no contagiarse, pero si nos contagiamos mejor dentro de algún tiempo cuando estén más desarrollados los tratamientos.

Pensad que la solución en el futuro pasara por la inmunidad adquirida por medios naturales o con la “Vacuna”, pero esta aun no la tenemos ni podemos asegurar que la tengamos en el futuro.

J. Balagué

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