Reflexiones sociales y políticas

Jaume Balagué Estrems

Creencias

Recuerdo un viejo chiste en el cual se manifestaba una charla entre dos peces dentro de una pecera. Uno le pregunta al otro “tú crees en la existencia de dios, y el otro le contesta: pues claro, ¿quién crees que nos da comida y enciende la luz cada día?”

El ser humano, en su conjunto, tiene la misma inteligencia que los peces de la pecera. Nos sorprende que existan “terraplanistas” y que estos defiendan todo tipo de argumentos sus teorías y manifestamos que si sus teorías no están avaladas por principios científicos estos no tienen validez alguna. Ellos seguirán defendiendo que la tierra es plana por un principio de fe. 

Si esto es cierto, cuantas cosas del comportamiento humano están ligadas al principio de la fe. Desde el principio de la humanidad como seres con racionalidad y sentimientos la fe ha ocupado un lugar prominente en nuestro pensamiento y entre nuestras relaciones con otros humanos. No siempre la ciencia puede dar respuestas a todas las preguntas, incluso muchas veces la ciencia se puede equivocar, no obstante esto no es óbice para despreciar la ciencia aceptada y verificada. 

Nada suele ser más inútil que discutir en términos científicos con una persona con una persona que manifieste una fe ciega con un principio, ya sea ideológico, religioso, moral o acientífico. En un reduccionismo simple podríamos decir que esta tan equivocado un “terraplanista” como un líder religioso ya sea cristiana, islamista, budista, hinduista (que aproximadamente siguen un 70% de la población) y otras 4.200 religiones minoritarias. Nos quedaría una población minoritaria que o no cree en dioses o que no tiene conocimiento de la existencia de seres sobrenaturales. 

Un ateo es un individuo que no cree en la existencia de dioses o seres sobrenaturales. Un agnóstico es un individuo que no tiene conocimiento de la existencia de dioses o seres sobrenaturales. En ambas descripciones, los conceptos claves son creencia y conocimiento, los cuales no son mutuamente excluyentes: un ateo puede ser agnóstico o no, y un agnóstico puede ser ateo o no.

Hoy en día quizás existan más evidencia de la existencia de OVNIS y seres de otros mundos que de apariciones de vírgenes en Lourdes o Fátima. No obstante siempre nos salta una sonrisa cuando alguien nos habla de contactos con “marcianitos”. Ahora bien tratamos con sumo respeto a los pastorcitos o pastorcitas que transmiten mensajes aportados por la visión de sus apariciones. A Lourdes acuden anualmente entre cinco y seis millones de creyentes i/o turistas y otro tanto ocurre en Fátima. Muchos de ellos compran recuerdos, básicamente agua vendita para suministrar a enfermos para su curación, ya que la ciencia médica no lo cura todo. Ahora bien estadísticamente hay más peligro de sufrir un accidente de circulación visitando estos santos turísticos lugares que obtener la curación de los males que nos pueden afectar. Rezamos para obtener salud, felicidad, paz mundial o por cualquier otra cosa que nuestra fe nos hace creer.

En otras religiones ocurren los mismos postulados, hay vida después de la muerte y seremos recompensados según nuestro quehacer en vida. Incluso se recoge la posibilidad de ser reencarnados en otros seres ya sean humanos o animales. Hasta el momento yo no tengo conocimiento que ninguna ciencia haya comprobado tal hecho. 

Las creencias donde se supone que la vida eterna será la que hay después de la vida terrenal son prácticamente universales, ya que la promesa de un futuro está incluida en todos los procesos de fe. 

Recuerdo que cuando hacia el bachillerato teníamos un cura de literatura que cuando hacía una explicación de los escritores pasados, casi todos del siglo de oro español, y que todos tenían ciertos visos de irreverentes y osados pecadores, siempre preguntábamos si al final de su vida se habían arrepentido y la respuesta siempre era la misma: al final se confesaron y recibieron los santos sacramentos siendo perdonados, por lo que ahora están en el cielo con dios padre. 

No sé si en el futuro habrá cambios importantes en nuestra dinámica actual, lo cierto es que los avances que están surgiendo y a la velocidad de su aparición, no descarto que la generación actual, la de los precarios, pasemos a ser una generación de los innecesarios. La ciencia desarrollará robots que realicen todos los trabajos manuales, la I. A. no evitara tener que aprender ni hará falta pensar, tendremos energía total para todo, alimentos y hábitats. Tendremos todas las necesidades cubiertas y podremos estar siempre holgazaneando, dejando para los humanos las artes creativas que siempre serán inferiores a las puedan crear los esclavos robots que tendremos. No sé qué van hacer los futuros humanos, quizás solo nos quede hacer prácticas deportivas o quizás actuemos como los alienígenas que ahora puedan existir, nos pasearemos por el infinito universo y quizás podamos vivir miles de años ya que habremos conseguido controlar el envejecimiento y la salud.  

En la actualidad hay quien piensa en clonarse para pervivir siempre, yo creo que solo a un estúpido se le ocurriría clonarse para no morir, así y todo hay quien decide crio congelarse cuando muere para que lo resuciten en el futuro. Es como si ahora consiguiéramos descongelar a un hombre de Cromañón para reinsertarlo en la época actual. 

Los antiguos egipcios momificaban a sus muertos ilustres, eso sí, les extraían el cerebro pensando que este era un órgano inútil para su futura reencarnación. O sea, se  les llenaba de oro y otros útiles para sus paseos nocturnos y después de tres o cuatro mil años solo han servido para llenar museos y hacer reportajes de su desentierro. Parece ser que el acúmulo de riquezas no les ha servido demasiado para asegurarse una eternidad a ellos pero por lo menos a nosotros nos sirve de distracción y recreación turística.

Otra pregunta que me hago, es si realmente existen seres de otro mundo, y visitan nuestra cultura en nuestro planeta, es que pensaran viendo a los peregrinos en la Meca dando vueltas alrededor de un meteorito o en semana santa en Andalucía haciendo sus procesiones donde los lugareños principalmente, vestidos con trajes con capirotes en sus cabezas, veneran distintas tallas de la imaginería local, reproduciendo escenas de lo contado en los libros sagrados del nuevo testamento. Todo esto solo se explica por la fe, no por el conocimiento científico. 

Al final solo somos peces en una pecera formulando preguntas infantiles. Quizás a todos no hace falta empaparnos un poco de todos los filósofos que a largo del tiempo han ido creando planteamientos, muchas veces opuestos, y que van dando respuesta quienes realmente somos y a donde vamos

J.B.E, marzo de 2025

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