
Placer se refiere a la experiencia de algo (cosa, acción, sentimiento) se siente bien, que implica el disfrute de algo. Contrasta con el dolor o el sufrimiento, que son formas de sentirse mal. Está estrechamente relacionado con el valor, el deseo y la acción: los seres humanos y otros animales conscientes encuentran el placer agradable, positivo o digno de ser buscado.

Satisfacción puede entenderse como el cumplimiento de un deseo o la resolución de una necesidad, de manera tal que se produce sosiego y tranquilidad. Las personas se sienten satisfechas, pues, cuando logran cumplir un deseo o alcanzar una meta trazada de antemano, por lo que se alcanza un estado de bienestar.
Los dos sentimientos parece que son parejos, y por lo tanto lo podremos asumir como universales, todos los humanos los buscamos. Puede ocurrir que nos cueste diferenciar el uno del otro y aunque los pensadores establecen diferencias basadas unas veces en la durabilidad de estos sentimientos, puede ser que existan más diferencias unipersonales que no siempre son entendidas por el resto de la humanidad.

Las personas con síndrome de “Diógenes”, seguramente tienen unidos los dos sentimientos, su placer y satisfacción es el mismo. También podemos encontrarnos otras personas que su placer sea el no tener ningún deseo ya que no siente disfrute con la simple posesión de ningún bien, suponiendo que tengan el alimento y el hábitat mínimo imprescindible
Por tanto pienso que estos dos sentimientos son personales para cada ser, y así como hay humanos que su satisfacción es la acumulación de riqueza y poder, no deja de ser un tipo de Diógenes que quizás lo haga extremadamente feliz, pero si lo piensa un poco bien quizás tendría que reflexionar que las posesiones y disfrute solo son temporales y la zozobra de no tenerlo posiblemente lo haga infeliz.

Científicamente el placer y la satisfacción ocupan lugares separados en el cerebro, no obstante están muy interrelacionados, el placer es más momentáneo y puede surgir por un deseo carnal o espiritual, enamorarse y contactar la piel con otro ser es de bien seguro placentero. La satisfacción viene si este placer es mutuo.
Como voy tratando de desgranar, los dos sentimientos pueden estar asociados o ser diametralmente opuestos. Yo obtengo satisfacción comiendo proteína de origen animal, no obstante no tengo ningún placer en el sacrificio, o en determinadas formas de explotación de los animales. También se da el caso contrario, puede dar placer cazar un elefante pero no tendrá la satisfacción de comérselo, solamente podrá sacar los colmillos y hacerse un foto con el animal muerto.
No hay pues ni unos placeres y satisfacciones universales, y no se puede vanagloriar a las poblaciones por conseguir un tipo de placeres determinados pensando que si no los tiene es por dejadez o incapacidad por superarse. Quien poco desea poco puede perder. Nos gustaría tener la satisfacción repartida de forma igualitaria para todo el mundo, pero el mundo no es así, las desigualdades existen y persistirán por mucho tiempo.
Lo único importante en esta vida es vivir y si es con salud mucho mejor
J.B.E, Marzo 2025

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